Naces en Valencia el 28 de octubre de 1899, siendo el mayor de ocho hermanos. De intensa piedad desde niño, trabajador de gran rendimiento en la huerta familiar para el sustento de la casa. Siempre dispuesto a ayudar a pobres y enfermos. Deseoso de consagrarse a Dios, las necesidades de su familia no se lo permitieron hasta los 20 años.Mientras tus hermanos se van haciendo mayores ayudas a tu padre en las labores de la huerta, frecuentas como catequista la parroquia de San Valero en tu barrio de Ruzafa, te haces socio de la Adoración Nocturna y de la Cofradía de San Felipe Neri, atiendes a los enfermos del Hospital todos los domingos.
A tus 20 años ingresas en la escuela Apostólica de Solsona (Lérida) con la ilusión de ser religioso sacerdote. No pudo ser. Pero dos años después pides ingresar en la vida religiosa en calidad de Hermano Cooperador, como tu hermano Luis. Ante las dificultades del estudio, optó por profesar como Hermano Cooperador en la Orden.Profesas en la Orden el 2 de enero de 1926 y en Calanda te dedicas al cultivo de la huerta conventual durante 6 años, adquiriendo gran prestigio entre los agricultores calandinos En la vida conventual fue un sacristán al servicio del templo, que dejó huella. Infatigable para con el culto divino, buscó siempre lo mejor para dar gloria a Dios. Consciente de que se avecinaban horas difíciles para los templos, procuró poner a buen recaudo los utensilios sagrados, para evitar su profanación. A1 mismo tiempo maduraba en la idea maoirial bajo el lema de que lo mejor es «sellar con la propia sangre la fe en Jesucristo». Valientemente reclamó ante el Ayuntamiento por el expolio de cosas sagradas y la custodia del Convento, y consiguió quedasen protegidos.
El 6 de enero de 1932 eres admitido a la profesión solemne y destinado al Convento de Valencia para desempeñar el oficio de sacristán menor, promoviendo el culto a los santos y la veneración de las reliquias. Y cuando amenazaba la persecución religiosa te das prisa para ocultar en casas particulares parte de los objetos de culto, los cuales fueron requisados y tienes la valentía de presentarte, con un abogado, en la Alcaldía de Valencia a denunciar el saqueo y consigues que fueran depositados en el Ayuntamiento y después de la guerra, en parte, fueron recuperados.
Desde el 19 de julio hasta el 26 de septiembre de 1936 para evitar o atenuar las molestias a las familias que te acogían te refugias en varias casas de Valencia.Como tantos otros fue denunciado. Cambió de refugio, pero descubierto, fue detenido y apresado siendo fusilado en la carretera de Valencia a Nazaret, en el Azud de Oro, Ribera del Turia.
Hacia las cinco de la tarde eres sorprendido por un grupo de milicianos que te conducen en coche por la carretera de Valencia a Nazaret y tres horas después... ¡al Cielo!Contaba 37 años de edad.
En 1942 tus restos mortales son trasladados a la Basílica San Vicente Ferrer y depositados en la cripta lateral del altar de Santo Domingo.